La Corte Suprema de Justicia (CSJ) ordenó la repetición del juicio por el asesinato de la estudiante de enfermería Keyla Martínez, ocurrido en febrero de 2021 durante la pandemia de Covid-19, en una celda de la Policía Nacional en la ciudad de La Esperanza, Intibucá.
La muerte de Martínez generó conmoción nacional e internacional, y desde los primeros días del caso, abogados de la familia denunciaron inconsistencias en las versiones de policías y civiles implicados. Un informe preliminar de la Fiscalía determinó que la joven murió a causa de una “asfixia mecánica”.
El magistrado Walter Sabio, de la Sala de lo Penal de la CSJ, informó que por unanimidad el pleno resolvió repetir el juicio debido a las irregularidades detectadas en el proceso anterior.
“Un nuevo tribunal conocerá las pruebas y argumentos de las partes. La decisión se adoptó considerando los recursos presentados por el Ministerio Público”, explicó Sabio, quien agregó que el caso podría ser recalificado como femicidio.
El día de su muerte, la Policía Nacional reportó que Martínez fue detenida a las 23:45 del 7 de febrero de 2021, acusada de “escándalo público en estado de ebriedad”, acompañada por el médico Edgar Velásquez, y en violación del toque de queda vigente por la pandemia.
En septiembre de 2023, el Tribunal de Sentencia de Siguatepeque declaró culpable al policía Jarol Rolando Perdomo Sarmiento por homicidio imprudente, imponiéndole una condena de cinco años de cárcel, además de cuatro años de inhabilitación, trabajo comunitario y una multa de 7,750 lempiras (unos 300 dólares).
La sentencia fue duramente cuestionada por la familia de la víctima y defensores de derechos humanos, quienes la calificaron como una “burla” de la justicia.
Llamado a investigación exhaustiva
El delegado adjunto del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), Ricardo López, señaló que es fundamental que las autoridades realicen una investigación exhaustiva para esclarecer la muerte de Martínez y castigar a los responsables.
“Es importante que las autoridades del Estado realicen un procedimiento de investigación exhaustivo con el único fin de poder esclarecer la muerte de Keyla y que se pueda castigar a la persona que ha cometido este delito nefasto”, expresó López.
El caso de Keyla Martínez se convirtió en un símbolo de denuncia contra la violencia y los abusos policiales en Honduras, y su repetición de juicio abre la posibilidad de que se revaloren las pruebas y se busque justicia bajo una nueva tipificación penal.


