La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) reportó un fuerte sismo la madrugada de este viernes 16 de enero en el Caribe hondureño, que generó alarma en pobladores del norte del país y dejó varias réplicas de magnitud considerable.
El primer movimiento telúrico se registró a las 12:08 de la medianoche, a 14 km de Omoa, Cortés. La magnitud fue de 5.7 grados en la escala de Richter, con una profundidad de 5 km.
El temblor fue ampliamente percibido en ciudades como San Pedro Sula, donde vecinos compartieron videos y testimonios en redes sociales.
Réplicas posteriores
A las 12:45 de la madrugada, Copeco confirmó una réplica de 3.6 grados, con profundidad de 1 km, localizada a 10 km de Omoa, Cortés.
Según el director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, se han contabilizado cuatro réplicas mayores a 3.5 grados. Pese a la intensidad, no se reportan daños materiales ni víctimas en las zonas afectadas.
El alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, informó que el movimiento fue sentido con fuerza en la ciudad y anunció que los equipos municipales permanecerán en alerta.
La población reaccionó con preocupación, compartiendo imágenes y mensajes en redes sociales sobre la experiencia vivida.
Este es el tercer sismo registrado en el Caribe hondureño en los últimos días: El 9 de enero, un sismo de 5.0 grados se localizó a 66 km de Puerto Cortés, el 14 de enero, otro de 3.6 grados se reportó a 49 km de Puerto Cortés.
Aunque Honduras no es considerado un país altamente sísmico, existen fallas geológicas activas como la de Coco y Caribe, además de la denominada franja de fuego, que pueden generar movimientos de tierra de magnitud significativa.


