El secretario de Gobernación Justicia y Descentralización juramentará a los diputados que integran el nuevo Congreso Nacional e instala la junta directiva provisional que dirigirá la sesión del próximo 23 de enero en donde se elegirán los nuevos miembros de la junta directiva en propiedad.
Este miércoles 21 de enero de 2026 marca el inicio de la transición constitucional en Honduras con la instalación de la Junta Directiva Provisional del Congreso Nacional, en un contexto de alta tensión política tras los comicios generales del 30 de noviembre.
El Partido Nacional mantiene firme su propuesta de que Tomás Zambrano presida el Congreso durante los próximos cuatro años, mientras que el Partido Liberal definió como su candidato a Jorge Cálix, aunque también se barajan los nombres de Yuri Sabas y Marlon Lara.
La correlación de fuerzas entre ambas bancadas será decisiva en la conformación de la nueva directiva.
El excandidato presidencial liberal, Salvador Nasralla, advirtió que si el Partido Nacional impone a su candidato, ningún diputado liberal debería integrar la directiva, calificando esa eventualidad como una “junta corrupta”.
Violencia y protestas
La jornada previa estuvo marcada por la entrega de credenciales a los 128 diputados y 298 alcaldes electos. Sin embargo, colectivos del Partido Libre protagonizaron actos de violencia, incluyendo la agresión contra el diputado electo del Pinu-SD, Rolando Contreras, a quien despojaron de su credencial y posteriormente la quemaron, hecho que fue difundido en redes sociales.
Las protestas de simpatizantes de Libre, que obtuvo un lejano tercer lugar en las elecciones, han incluido bloqueos de accesos a la capital, alegando inconformidad con los resultados electorales.
Sesión preparatoria
De acuerdo con la Ley Orgánica del Poder Legislativo, la sesión preparatoria es presidida por el ministro de Gobernación, Tomás Vaquero, y tiene como objetivo integrar la Junta Provisional compuesta por un presidente, un vicepresidente y un secretario. Esta directiva temporal dirigirá las sesiones hasta el 23 de enero, cuando se elegirá la Junta Directiva en propiedad para el período 2026-2030, con mayoría simple de 65 votos.
Fin de un Congreso marcado por opacidad
La instalación de la nueva legislatura ocurre tras el cierre del período 2022-2026, ampliamente cuestionado por su baja productividad y altos costos. Bajo la presidencia de Luis Redondo, el Congreso sesionó apenas 147 días en cuatro años, devengando más de 1,724 millones de lempiras en salarios y 627 millones en viáticos, según la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
La productividad legislativa fue mínima: entre 2022 y 2024 se aprobaron solo 270 proyectos de ley de 1,427 presentados, con un rendimiento de apenas 19%, mientras que el 90% de las iniciativas del Ejecutivo sí fueron aprobadas.
Llamados a la paz y al orden
Diversos sectores han exhortado a que la instalación del nuevo Congreso se realice en un ambiente de paz y legalidad: El Consejo Hondureño del Sector Social de la Economía (Cohdesse) pidió respeto al orden constitucional y seguridad en el proceso.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) instó a las fuerzas políticas a actuar con madurez y responsabilidad, privilegiando el diálogo y la construcción de consensos para evitar confrontaciones que afecten la estabilidad institucional y el clima económico.
La instalación de la Junta Provisional no es un mero trámite administrativo: representa el inicio de una disputa política que definirá la conducción del Congreso Nacional y, con ello, la gobernabilidad del país en los próximos cuatro años.
La ciudadanía espera que el nuevo Legislativo supere la opacidad y la parálisis que caracterizaron al período anterior, y que se convierta en un verdadero espacio de representación y trabajo por el bienestar de Honduras.


