El presidente Nasry Asfura cuestionó el embargo a fondos de la Caja Única del Estado por sentencias laborales ganadas por miles de compatriotas despedidos sectaria e ilegalmente por el gobierno anterior.
El mandatario calificó de injusto los salarios dejados de percibir, el reintegro y los ajustes salariales que reciben los trabajadores como indemnización al ser objeto de vulneración de derechos.
En declaraciones ofrecidas en San Pedro Sula, Asfura informó que las demandas y embargos acumulados superan los 3,380 millones de lempiras, afectando directamente la cuenta única del Estado. Explicó que esta situación obliga a tomar decisiones inmediatas para ordenar las finanzas y evitar un mayor deterioro económico.
El jefe de Estado detalló que se presentó ante la Corte Suprema de Justicia, a través del vicepresidente del Banco Central de Honduras, Saúl Montes; el procurador general de la República, Dagoberto Aspra; y el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, una iniciativa para solicitar apoyo y poner orden en este tema.
Señaló que muchas de las demandas implican no solo el reintegro de empleados, sino también el pago de sueldos acumulados durante años de litigio, lo que incrementa significativamente el costo para el Estado y las municipalidades.
“Son demandas injustas, porque no solo es el reintegro, son salarios caídos y ajustes salariales. En algunos casos el empleado no trabajó, pero se le paga todo el tiempo que duró la demanda, que puede ser de tres a siete años”, expresó el mandatario, subrayando el impacto económico que esto representa.
Asfura también recordó que el país enfrenta una deuda de 17 mil millones de lempiras, lo que coloca a las finanzas públicas en números rojos.
Pese a ello, aseguró que su administración cumplirá con las obligaciones adquiridas. “No vamos a ver para atrás y ponerse a llorar y quejarse… es ver adelante y resolver”, afirmó, reiterando su compromiso de enfrentar la crisis con responsabilidad y visión de futuro.


