
De los ochos pacientes, seis presentaron quemaduras graves. Entre ellos, un niño de 4 años, originario de Copán, sufrió una afectación ocular, mientras que otro de 9 años también presentó daños en la vista.
Además, un adolescente de 14 años sufrió afectaciones oculares, y una niña de la misma edad se quemó la mano izquierda.
Uno de los casos más graves fue el de una menor de 16 años, procedente de Atlántida, quien sufrió la amputación de dos dedos de su mano tras manipular pólvora.
En cuanto a los adultos, uno sufrió una explosión en el rostro, mientras que otro sufrió la amputación traumática del dedo pulgar de la mano derecha.
“No queremos recibir más pacientes con este tipo de problemas. Le pedimos a la población que no use pólvora”, manifestaron las autoridades del hospital.
Los pacientes afectados por pólvora llegaron de los departamentos de Santa Bárbara, Copán, Atlántida, Yoro y San Pedro Sula.
Niño en Roatán perdió la mano
Un menor perdió su mano derecha por explosión de mortero en Roatán, Islas de la Bahía, zona insular de Honduras, convirtiéndose en el octavo paciente interno por uso de pólvora.