En una operación de alto impacto liderada por el Ministerio Público, fue capturado este viernes José Amílcar Hernández, hermano del expresidente Juan Orlando Hernández, por su presunta implicación en delitos de lavado de activos, apropiación indebida y estafa agravada en perjuicio de la Cooperativa Mixta de Mujeres Unidas Limitada (COMIXMUL).

La detención se realizó en la aldea Las Casitas, Comayagüela, por agentes de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), en cumplimiento de una orden judicial.
La operación incluyó siete allanamientos, una inspección y el aseguramiento de bienes muebles e inmuebles vinculados al caso.
Hernández fue trasladado bajo custodia para enfrentar el proceso judicial correspondiente.
Acusaciones y esquema delictivo
Las investigaciones, dirigidas por la Fiscalía Especial de Delitos Comunes (Fedcom) y la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado (Fescco), revelan un esquema de fraude financiero que involucra:
Desvío de fondos de COMIXMUL mediante contratos falsos de servicios profesionales por más de 47 millones de lempiras, beneficio ilícito a bufetes privados, pactados por más de 37 millones de lempiras, sin que los servicios contratados se ejecutaran.
Asimismo, la participación de directivos, empleados y asesores legales en la sustracción sistemática de recursos desde al menos 2015.
Implicaciones institucionales y sociales
Este caso se suma a una serie de investigaciones previas contra exdirectivos de COMIXMUL, que ya habían resultado en capturas y aseguramientos de bienes en años anteriores. La detención de Amílcar Hernández, figura cercana al poder político, representa:
Un avance en la lucha contra la corrupción estructural y el crimen organizado en Honduras, así como un mensaje de que las redes de impunidad vinculadas a figuras públicas están siendo desmanteladas por las autoridades judiciales.
Un llamado a fortalecer los mecanismos de control financiero en cooperativas y organizaciones civiles.
Las autoridades han anunciado que al menos una veintena de personas enfrentará cargos relacionados con este caso. Se espera que en las próximas horas se revelen más nombres, cargos y roles específicos de los implicados.
Este episodio no solo pone en evidencia las vulnerabilidades del sistema cooperativo hondureño, sino que también reabre el debate sobre la rendición de cuentas de quienes han ocupado posiciones de influencia política y económica. La ciudadanía observa con atención el desenlace judicial, en un contexto donde la transparencia y la justicia siguen siendo exigencias urgentes.