Una investigación realizada por EL HERALDO reveló que Melvin Orlando Cevallos Umanzor, dirigente de colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre), y su hermano Eduardo Cevallos Umanzor, recibieron al menos 27 contratos municipales por un monto total de L 1,545,240 durante la gestión del alcalde Jorge Aldana, bajo la figura de microempresas comunitarias de limpieza y áreas verdes.
De acuerdo con la información publicada en el Portal Único de Transparencia, los contratos se justificaron como parte de programas de barrido de calles, recolección de basura, mantenimiento de parques y reforestación. Sin embargo, en varios casos no se detallaron las zonas de intervención ni se presentó documentación que respalde la ejecución.
Melvin Cevallos: contratos sin zonas específicas: Recibió 8 contratos entre 2022 y 2024, por un total de L 568,800, las tareas incluían limpieza de calles y aceras, recolección de desechos y operativos de aseo.
Los documentos no especificaban zonas concretas, limitándose a descripciones vagas como “en el barrio o colonia”.
El contrato establecía una tarifa mensual de L 23,700, distribuida entre el microempresario, cuatro miembros de cuadrilla y materiales.
Según una fuente interna de la Alcaldía, pocas veces se verificaba la ejecución real del trabajo.
Por su parte, Eduardo Cevallos: contratos con zonas cuestionadas, recibió 19 contratos por L 976,440 para labores de reforestación y mantenimiento de áreas verdes.
Sus contratos mencionaban zonas como El Picacho, el Parque Naciones Unidas y el Distrito Central.
No obstante, Giselle Haddad, directora de la Fundación Parques Nacionales, desmintió que la Alcaldía tenga operaciones de limpieza o reforestación en El Picacho, señalando que la responsabilidad es exclusiva de la fundación.
Un esquema con rostro político
Fuentes internas de la Alcaldía aseguraron que la asignación de contratos responde más a decisiones políticas que a criterios técnicos. Los Cevallos serían parte de una red de contrataciones dirigidas a colectivos vinculados a Libre.
Se mencionó también el caso de Erlin Carranza, conocido por su frase “¿y qué pasó pues, amor?”, quien recibió contratos bajo el mismo esquema entre 2022 y 2023.
Según la fuente, el despacho del alcalde juega un papel clave en la adjudicación directa, mientras los mecanismos de supervisión rara vez aplican sanciones por incumplimiento.
El carácter político quedó en evidencia en declaraciones previas de Melvin Cevallos, quien manifestó su obediencia incondicional al asesor presidencial Manuel Zelaya Rosales: “Soy ‘Mel’ a morir. Si me dice ‘anda vota por esa cucaracha’, con mi gente vamos a votar por la cucaracha; por el ratón o el perro, no importa, votamos obedientemente”.
Su rol como dirigente de colectivos también se reflejó en presiones callejeras y tomas de instituciones para exigir contratación de activistas afines a Libre.
Protestas y tensión electoral
Melvin Cevallos fue uno de los rostros visibles en las protestas durante el escrutinio especial de las elecciones generales en el Centro Logístico Electoral (CLE), ubicado en el Infop.
El 17 de diciembre de 2025 se reportó el lanzamiento de una bomba molotov contra militares asignados a la seguridad del sitio, hecho cuya autoría aún no ha sido aclarada.
Silencio oficial
EL HERALDO solicitó la postura del alcalde Jorge Aldana, de la jefa de la Gerencia de Microempresas Eva Fajardo, y del propio Melvin Cevallos, sobre los criterios de adjudicación y la verificación de los contratos. Hasta el cierre de la publicación, ninguno respondió.
¿Programa social o clientelismo político?
Aunque los contratos revisados cumplen formalmente con los requisitos, la falta de transparencia y el trasfondo político plantean dudas sobre el verdadero objetivo del programa de microempresas.
La investigación sugiere que más que generar empleo comunitario basado en mérito, el esquema estaría premiando la obediencia política con fondos públicos, debilitando la institucionalidad y la confianza ciudadana.


