Hondumedios

Narcos confesos que hundirían a JOH

En las próximas horas un grupo de hondureños que guarda prisión en los Estados Unidos tras admitir que realizaron operaciones de narcotráfico a esa nación, subirán al estrado de una Corte de New York para rendir testimonio sobre los presuntos nexos del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández Alvarado con el narcotráfico.

Hondumedios. Este juicio es emblemático al punto de ser considerado el cómo “juicio del siglo”, en otros casos (también de narcotráfico) se ha mencionado al expresidente Juan Orlando Hernández, a quien se le identificó como coconspirador con el acrónimo de CC4, mientras que otros reciben la misma denominación hasta el CC8, mientras como testigos se incluye a CW1, CW2, CW3 Y CW4.

En los documentos presentados por los fiscales en las cortes estadounidenses usan el acrónimo CW para referirse a testigos y CC como los coconspiradores, las personas que forman parte de la trama criminal.

Hondumedios presenta una reseña de quienes son estos personajes que hundirían a JOH.

El primer testigo que presentará la Fiscalía en el caso Juan Orlando Hernández contra Estados Unidos es identificado en la documentación oficial como CW-1, de acuerdo a versiones es Mario Guillermo Mejía Vargas, un exoficial de la Policía Nacional de Honduras quien se entregó voluntariamente a la justicia de Estados Unidos en 2016. Tras una declaratoria de culpabilidad ahora este exfuncionario policial es considerado un colaborador de la lucha de EE.UU. contra el narcotráfico en la región centroamericana.

Mejía Vargas habría trabajado con Mauricio Hernández Pineda para proteger los envíos de cocaína de Juan Antonio “Tony” Hernández y el capo mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán.

El segundo testigo es Alexander “Chande” Ardón, exalcalde de El Paraíso, Copán, supuestamente involucrado en una mega conspiración de tráfico de drogas. Después de entregarse voluntariamente a Estados Unidos, comenzó a cooperar con los fiscales y a desenredar toda una maraña que salpica a políticos y exdiputados en el cobro de sobornos.

El exalcalde de El Paraíso, Copán, el pasado 23 de enero de 2019 fue señalado por la Corte Federal de Manhattan de conspirar para traficar droga y usar armas de grueso calibre.

Alexander Ardón, identificado como CW-2, habría entregado en 2009 una fuerte suma de dinero a tres diputados del Congreso Nacional para asegurar la elección de Juan Orlando Hernández como presidente de ese Poder del Estado.

Tras ser electo presidente del Congreso, Hernández llamó a Ardón para garantizarle el apoyo de la policía y militares en el resguardo de los cargamentos de cocaína.

La acusación emitida por Estados Unidos en su contra establece que el hondureño tuvo acceso a narco laboratorios y pistas de aterrizajes clandestinas para el tráfico de cocaína a Estados Unidos.
Pero el documento del tribunal federal de Nueva York señala que no operó solo, sino que estuvo protegido por el gobierno de Pepe Lobo y Juan Orlando Hernández.

El tercer testigo es Víctor Hugo Díaz Morales, alias “El Rojo”, identificado como CW-3, quien fue extraditado desde Guatemala.

La Fiscalía espera que Díaz Morales declare sobre su narcotráfico y el papel de cada uno de los acusados, incluyendo la protección que Hernández Pineda proveyó para las actividades de narcotráfico de Juan Orlando y Tony Hernández.

El narcotraficante hondureño dijo que pagó 100.000 dólares en 2009 para financiar las campañas electorales del entonces candidato a presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y la reelección del actual mandatario Juan Orlando Hernández al Congreso.

Por otra parte El “El Rojo aseguró que había entregado miles de dólares a Tony Hernández a cambio de información de la policía para evitar la detención de los cargamentos y aseveró que el hermano del presidente hondureño producía su propia cocaína en Colombia con el sello T. H.

El testigo, que también habló de la participación de oficiales de la Policía Nacional de Honduras y militares en el transporte y seguridad de sus cargamentos de cocaína.

El narcotraficante Víctor Hugo Díaz Morales, fue testigo de la Fiscalía de Estados Unidos en el juicio contra Juan Antonio ‘Tony’ Hernández.

‘El Rojo’, su pacto con Juan Antonio Hernández, que habría mantenido entre 2004 y 2016, incluía que en cada entrega de un cargamento de cocaína le pagaba 5.000 dólares, mientras Hernández le daba información de retenes policiales e investigaciones en marcha de la Policía.

El “Rojo”, fue capturado en el Boulevard de los Próceres calle 16 en Ciudad de Guatemala y operaba en la frontera entre Guatemala y Honduras.

Completa esta primera lista, Devis Leonel Rivera Maradiaga, cabecilla del cártel de Los Cachiros, a quien se le describe como CW4, y que ha participado como testigo de la Fiscalía en la mayor parte de juicios contra sus excompañeros de tráfico de drogas.

El testimonio completo del exlíder del cártel “Los Cachiro”, Rivera Maradiaga, vertido en la corte federal de Nueva York, salpicó al expresidente Porfirio Lobo Sosa, políticos, policías, militares y empresarios.

Rivera Maradiaga declaró ante un Tribunal de New York, que pagó al expresidente Pepe Lobo sobornos para su protección y a su hijo, Fabio Lobo (procesado en EEUU), y que este mismo, se encargaba de pagarle sobornos al actual Ministro de Seguridad, Julián Pacheco Tinoco.

Otros que aparecen señalados son: “Moncho” Lobo (hermano de Pepe Lobo), su primo Jorge Lobo, el diputado nacionalista Óscar Nájera, el diputado liberal Fredy Nájera, el alcalde de Tocoa Adán Fúnez, Juan Ramón “Moncho” Matta, Luis Valle, Juan Carlos Montes Bobadilla y Tito Montes Bobadilla.

Además el exdiputado nacionalista Juan Gómez, asesinado en enero del 2015. El diputado del Partido Nacional y exministro de Seguridad, Óscar Álvarez, y el fallecido exdirector de la Oficina de Bienes Incautados (OABI), Humberto Palacios Moya.

De igual forma, en el mismo brinda detalles de varios contratos con los que fueron favorecidos en varias instituciones como la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi), el Fondo Vial y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, a través de empresas creadas para lavar dinero.

Los Cachiros fueron uno de los grupos transportistas más grandes de Honduras, que llegaron a acumular un patrimonio neto de casi mil millones de dólares. El grupo estaba conformado por una familia de antiguos ladrones de ganado y se convirtió en un jugador importante en el comercio de cocaína entre organizaciones colombianas y mexicanas.

Se cree que el grupo compraba las drogas a organizaciones colombianas, posiblemente en Nicaragua, así como en su natal Honduras. Luego pasaban la cocaína al Cartel de Sinaloa y a otros grupos mexicanos. Los Cachiros tenían grandes intereses empresariales y políticos, que se extendían hasta la élite hondureña.

Tenían contactos importantes en el ejército y en la policía, particularmente en el departamento de Colón, el bastión del grupo.

“Testigo de última hora”

De “última hora”, la Fiscalía de Nueva York incluirá en la lista de testigos a Fabio Lobo, hijo del también expresidente Porfirio Lobo Sosa.

Lo que Fabio dirá, según los agentes del Departamento de Justicia que han investigado y litigan el caso, confirma la tesis de la fiscalía: desde principios de este siglo, el narcotráfico patrocinado en parte por el poderoso Cártel de Sinaloa infiltró hasta lo más alto del poder político hondureño y convirtió al país en un Estado-mafia.

Las autoridades estadounidenses acusaron a Lobo de enriquecerse mientras apoyaba las operaciones del cartel de “Los Cachiros”.

Según los fiscales, el cartel avisó entre cinco y ocho veces a Lobo de la llegada de drogas para que ofreciera protección en caso de que las autoridades interceptaran los cargamentos.

Fabio Lobo, fue sentenciado en una corte federal de Manhattan, Nueva York, a 24 años de prisión por narcotráfico.

La jueza federal Lorna Schofield le recriminó que usara sus conexiones y alta clase social para facilitar “un fuerte apoyo del gobierno a una gran organización de tráfico de droga”. Le acusó de abusar de su posición.

Fabio se declaró culpable de asociación delictiva para traficar cocaína a Estados Unidos.

Los agentes del Departamento de Justicia (DOJ en inglés) habían mantenido en secreto la comparecencia de Fabio Lobo, por lo que dicho medio lo califica de “testigo de última hora”.

Ahora Fabio funge como colaborador en la lucha contra el narcotráfico, por lo que la Fiscalía puede citarlo a testificar, al igual que lo hizo contra el ya condenado Tony Hernández.

Defensa

Tanto para la defensa, como para la exprimera dama Ana García de Hernández, los testimonios de los testigos de la Fiscalía gozan de poca credibilidad ya que todos son confesos, es decir declarados culpables por voluntad ante un juez de EE.UU. del delito de narcotráfico.

La exprimera dama afirmó que se trata de una campaña a causa de la lucha que su esposo emprendió en contra del narcotráfico en Honduras.

También apuntaló que hay algunos ‘expertos’ o exagentes que hablan por todos lados. “Todos ellos tienen una agenda”, expresó.

“Ellos se mueven porque alguien los mueve o porque algo los mueve, entonces les pido a los hondureños que no se dejen desinformar porque estoy más que segura que los que opinan nunca han visto ni la mitad de una página de lo que contiene el expediente”, arguyó.

La esposa del expresidente Hernández insistió que él es inocente y que pronto volverá a Honduras.

“Así como Juan Orlando salió con la frente en alto de mi casa, así va a volver porque va a demostrar, no sólo a Honduras sino al mundo entero, que es víctima de una tremenda conspiración orquestada por sectores del crimen organizado y acompañados de personas que uno no lo creería, pero que son personas dedicadas a hacer daño e interesados que Honduras no combatiera el crimen y el narcotráfico para seguir con las peores estadísticas del mundo”, puntualizó.

 

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