La subinspectora Rixi Montoya, portavoz de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), informó este lunes que en los primeros cinco días de 2026 se han registrado 25 muertes por accidentes viales en el territorio hondureño.
Según cifras oficiales, 12 decesos ocurrieron únicamente durante el primer fin de semana del año, lo que refleja la magnitud del problema y la urgencia de reforzar medidas de prevención.
Montoya subrayó que los accidentes viales son 100 % evitables, insistiendo en que la imprudencia al volante y el exceso de velocidad continúan siendo las principales causas de la siniestralidad en el país.
El año 2025 cerró con 1,894 muertes por accidentes de tránsito, un 10 % más que en 2024, consolidando una tendencia al alza en la mortalidad vial.
Los accidentes de tránsito constituyen la segunda causa de muerte violenta en Honduras, solo superada por los homicidios.
La Asociación de Víctimas de Accidentes de Tránsito ha calificado la situación como una epidemia nacional, que cada año deja miles de víctimas fatales y heridos.
La siniestralidad vial afecta no solo a las familias que pierden seres queridos, sino también a la economía nacional, debido a los costos en atención médica, daños materiales y pérdida de productividad.
Llamado a la prevención
La DNVT reiteró la importancia de respetar los límites de velocidad, evitar la conducción bajo efectos del alcohol o sustancias, usar cinturón de seguridad y casco en motocicletas y mantener una actitud responsable al volante.
El inicio de 2026 refleja un panorama preocupante en materia de seguridad vial, con 25 muertes en apenas cinco días. Las autoridades insisten en que la prevención y la responsabilidad ciudadana son claves para reducir la siniestralidad, considerada ya una de las mayores amenazas a la vida en Honduras.


