Comisión del Congreso Nacional se reúne con Johel Zelaya en el marco del juicio político
La comisión especial del Congreso Nacional encargada de llevar adelante el juicio político contra el fiscal general suspendido, Johel Zelaya, sostuvo una reunión de tres horas marcada por tensos intercambios y acusaciones cruzadas.
La reunión de tres horas entre Johel Zelaya y la comisión del juicio político del Congreso Nacional estuvo marcada por acusaciones sobre su gestión en el proceso electoral de 2025, tensos enfrentamientos con diputados opositores y la presentación de un documento de denuncia de 11 páginas que detalla supuestas irregularidades.
– La sesión se desarrolló en el Salón de Retratos del Congreso Nacional y fue transmitida públicamente.
– El presidente de la comisión, diputado Mario Pérez, dirigió la audiencia y permitió que Zelaya expusiera sus argumentos.
Durante la sesión, Zelaya defendió la legalidad de sus actuaciones al frente del Ministerio Público y rechazó las acusaciones en su contra, asegurando que el proceso responde a intereses políticos más que a pruebas concretas. “No he cometido faltas graves, mi gestión se ha apegado a la Constitución”, afirmó.
Unos de los momentos destacados fue el intercambio entre Jorge Cálix y Johel Zelaya durante la audiencia de la comisión del juicio político, Cálix cuestionó la imparcialidad del Ministerio Público y la rapidez con que se investigaron ciertos audios, mientras Zelaya defendió que actuó conforme a la ley y acusó al diputado de politizar el proceso.
Los diputados de oposición cuestionaron la legitimidad de su nombramiento y señalaron que su cercanía con figuras del partido Libre habría comprometido la independencia institucional. El diputado Antonio Rivera protagonizó uno de los momentos más tensos al acusar a Zelaya de haber asumido el cargo de manera irregular, sin que existiera una “falta absoluta” en la titularidad del Ministerio Público.
La comisión deberá presentar en las próximas horas un informe al pleno del Congreso, el cual definirá si procede la destitución definitiva de Johel Zelaya o si se le restituye en el cargo. El desenlace de este proceso podría marcar un nuevo capítulo en la relación de poderes en Honduras y en la estabilidad institucional del país.


