Congreso aprueba en primer debate reformas para rescatar la ENEE
El Congreso Nacional dio un paso decisivo al aprobar en primer debate las reformas al subsector eléctrico, una iniciativa que busca modernizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), garantizar su sostenibilidad financiera y responder a los desafíos que enfrenta el sistema energético hondureño.
La sesión legislativa estuvo marcada por intensos debates, exposiciones técnicas y momentos de tensión política. Funcionarios del Poder Ejecutivo detallaron la crítica situación de la estatal, que acumula pérdidas anuales superiores a 16 mil millones de lempiras, enfrenta constantes apagones y arrastra un modelo de operación diseñado en la década de 1970.
Ante este panorama, el ministro de Finanzas, Emilio Hércules, defendió la propuesta asegurando que cuenta con respaldo nacional e internacional y reiteró que “la ENEE no se vende, la ENEE se rescata”.
El proyecto contempla la escisión de la empresa en tres sociedades mercantiles independientes dedicadas a generación, transmisión y distribución de energía. Además, incorpora mecanismos de transparencia, fiscalización y protección patrimonial y ambiental, así como la creación de un Comité de Unidad Técnica encargado de supervisar la implementación del nuevo modelo.
La reorganización también busca reducir pérdidas, combatir el hurto de energía y atraer inversiones bajo reglas claras y transparentes.
Durante la jornada se aprobaron los primeros 17 artículos de la normativa, que regulan desde la transición del Operador del Sistema hacia un nuevo esquema de mercado, hasta disposiciones sobre bienes, activos y la derogación de leyes anteriores.
La Comisión de Energía destacó que el dictamen fue socializado con diversos sectores: organismos internacionales, sindicatos, generadores privados y sociedad civil, quienes aportaron observaciones al texto.
No obstante, la discusión no estuvo exenta de controversia. El Partido Liberal aclaró que acompañó el proceso de socialización, pero no firmó el dictamen por considerar que aún requiere ajustes. La bancada de Libre, por su parte, protagonizó un incidente cuando el diputado John Milton García lanzó una botella de agua hacia la junta directiva en medio del debate, reflejando la tensión que rodea la iniciativa.
Los promotores de la reforma insisten en que no se trata de privatizar la ENEE, sino de rescatarla y garantizar los derechos laborales de sus trabajadores. El proyecto continuará este miércoles en el pleno, donde se espera avanzar hacia su aprobación definitiva con al menos 65 votos favorables, en lo que diversos sectores consideran una de las reformas más trascendentales para el futuro energético de Honduras.


