Expresidente Hernández agradeció a Dios por su libertad y reafirma su compromiso con Honduras
Con palabras cargadas de fe y gratitud, el expresidente Juan Orlando Hernández ofreció este domingo sus primeras declaraciones públicas tras su retorno a Honduras, luego de enfrentar procesos judiciales en Estados Unidos.
“Primero que nada le doy gracias a Dios, porque por Él estoy en libertad; a Él sea la gloria. Soy un hombre bendecido, Dios me dio una familia que ha sido mi roca”, expresó Hernández, al destacar el apoyo incondicional de sus seres queridos durante los momentos más difíciles.
El exmandatario también agradeció las oraciones y muestras de respaldo de sus seguidores, recordando que durante su ausencia muchos repetían: “Juan Orlando volverá”. “Gracias, hoy por sus oraciones puedo decir que regresé”, manifestó, mientras los presentes respondían con aplausos y gritos de “¡Sí se pudo!”.
Hernández insistió en que nunca aceptó negociar una salida que implicara reconocer delitos: “Jamás, nunca iba a transar algo ilegal (…) La verdad siempre sale a la luz”. Reconoció además el papel de su abogado Renato Stabile, a quien llamó su “ángel guardián”, y aseguró que la eliminación de su condena representa una reivindicación tanto para él como para el pueblo hondureño.
En su discurso, el exgobernante subrayó que su regreso está marcado por dos propósitos: reencontrarse con su familia y enfrentar la justicia nacional. “Mi propósito de vida tiene que ver con mi familia, mis nietos; quiero disfrutar lo que no pude. Desde que salí de prisión dije que iba a enfrentar la justicia hondureña porque la verdad no la pueden esconder”, afirmó.
Hernández también envió un mensaje político al Partido Nacional, asegurando que la institución no se dividirá. “Nuestro partido es maduro, inteligente, no nos va a dividir ni nos van a separar. El Partido Nacional es una joya que hay que cuidar, hay partido para rato”, expresó, al tiempo que ofreció respaldo al presidente Nasry Asfura, a alcaldes y al Congreso Nacional.
Finalmente, lanzó una advertencia ante lo que calificó como amenazas radicales: “El día que yo vea que una amenaza radical amenaza Honduras, allí estará este indito pelo parado para defender el país”. Cerró su intervención reafirmando su identidad y origen: “No olviden, soy Juan Orlando Hernández, vengo de las tierras del ideólogo cacique Lempira y hoy, de la mano de Dios, estoy de regreso”.


