Hondumedios

El Juicio Político No Basta

El Juicio Político No Basta

Por Osman Reyes Pavón

El Juicio Político contra el Fiscal General de la República, Johel Zelaya era la “crónica de una muerte anunciada” y un bálsamo para la conciencia de la sociedad hondureña que vivió uno de los episodios más críticos de la insipiente democracia que vivimos.

Los escenarios políticos se cumplieron con la precisión de un “reloj suizo”, por un lado, la minúscula bancada de diputados del Partido Libertad y Refundación (LIBRE) regresó a su verdadera esencia al sembrar la anarquía con pitos, bengalas, petardos, pancartas, insultos, golpes y empujones en la sesión del Congreso Nacional y por el otro, la “aplanadora” del bipartidismo reforzada por el PINU y la DC, fue implacable e impuso el anhelado Juicio Político.

Siguiendo el debido proceso, el ahora depuesto y brabucón fiscal, compareció ante la Comisión Especial en donde se plantó con su acostumbrada arrogancia, prepotencia y hasta irreverencia para asegurar con contundencia que él sabe que ya esta condenado.

Johel Zelaya, que seguramente tiene muchísima más información que nosotros, también dejo al desnudo la debilidad y cuestionada reputación de algunos diputados de esa comisión especial que jamás debieron integrarla porque si de de moral se trata, el diablo no puede dar la misa.

Sin ánimos de justificar las practicas nefastas perpetradas por Johel Zelaya, no menos cierto es que este “atípico funcionario” tan solo es un peón en la partida de ajedrez que le dio Jake Mate al expresidente Manuel Zelaya Rosales y sus anárquicos amigos del Grupo de Rio.

No es necesario ser profeta, vidente o pitoniso para saber lo que nos viene en los próximos días, previo al dictamen de la comisión especial, se darán una serie de reuniones clandestinas de los poderes facticos que gobiernan en la sombra y ahí se “negociaran” algunos pendientes que pasan por acuerdos de impunidad, repartición de cuotas de poder y luego vendrá la decapitación publica de Zelaya.

Una vez que el  “show” de Johel Zelaya haya salido de cartelera,  vendrá otro juicio que acaparará la atención de los hondureños, podría ser la presidenta de la Corte Suprema de Justicia Rebeca Raquel Obando, o posiblemente el tristemente célebre bufón Marlon Ochoa o el pusilánime magistrado Mario Morazán, pero también es posible que venga un entremés dando baja a la consejera suplente del Consejo Supremo Electoral, Karen Patricia Rodríguez Álvarez o los desconocidos magistrados suplentes del Tribunal de Justicia Electoral Gabriel Gutiérrez Peralta o Lourdes Maribel Mejía Estapé.  

Independientemente de quien sea el siguiente al patíbulo, lo cierto es que bien merecido se lo tienen por haber traicionado los mas caros intereses de millones de hondureños que anhelamos vivir en paz.

Ahora bien, hacerles un juicio público, removerlos del cargo y mandarlos a su casa a seguir viviendo sus patéticas vidas sería un premio para esta “jauría” zelayista y dejaría en completa impunidad toda la angustia y el sufrimiento de años que vivimos los hondureños por las acciones de estos déspotas que mal gobernaron el país.

Estos apátridas deben ser enjuiciados y castigados penalmente por delitos de traición a la patria, terrorismo abusos de autoridad, violación a los deberes de los deberes de   funcionarios, falsificación de documentos y tratos crueles e inhumanos contra aquellos colaboradores que estuvieron bajo sus botas comunistas.

Este ejemplar castigo que hoy demandamos no se puede quedar únicamente en los altos funcionarios en mención, el brazo de la justicia debe alcanzar a otros que abusando de la autoridad que el pueblo les delegó o la que usurparon a patadas y empujones también atentaron contra nuestro sistema democrático.

Parafraseando a sus achichincles, demandamos se deduzca responsabilidades a la primera mujer presidenta, Xiomara Castro y su marido expresidente Manuel Zelaya Rosales por implantar una agenda de terror y odio al pueblo hondureño y también a sus “esbirros” Luis Redondo Guifarro, Roosevelt Hernández, Gustavo Sánchez Velásquez, Rixi Ramona Moncada Godoy, magistrados, diputados, secretarios de estado, militares, policías y los paramilitares denominados Colectivos de Libre.

No se trata de venganza, se trata de justica y sobre todo aplicar correctivos para que los abusos e irrespeto a la Republica realizados por estos apátridas nunca mas se repitan y que nada ni nadie abusando del poder le arrebate la tranquilidad, la paz y el derecho a escoger libre y pacíficamente a sus autoridades.

Un juicio político no basta para saciar la sed de justicia de nuestro pueblo, y Desde la Loma les recordamos, ¡Ni Perdón ni Olvido!

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