El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (2014-2022), se pronunció a través de su cuenta en la red social X solicitando a la mandataria Xiomara Castro que deje de utilizar su nombre para desviar la atención mediática y proteger a su gobierno y al Partido Libertad y Refundación (Libre).
Hernández reaccionó al mensaje de la presidenta, quien cuestionó el indulto otorgado por Estados Unidos a su predecesor, al tiempo que confirmaba la revocación de la denuncia del tratado de extradición.
En respuesta, el exmandatario recordó que fue durante su administración que se impulsó y aprobó dicho tratado con Washington, pese a que Libre siempre se opuso, hecho que —según él— quedó reflejado en la denuncia presentada en 2024.
El exgobernante destacó que bajo su mandato se extraditaron por primera vez en la historia de Honduras a los narcotraficantes más peligrosos del país hacia Estados Unidos, mientras otros se entregaron voluntariamente. “Mi condena se basó únicamente en la palabra de criminales confesos que negociaron beneficios.
Eso quedó claro en el juicio”, escribió, reiterando su inocencia frente a la sentencia por narcotráfico dictada en territorio estadounidense.
Señalamientos contra Libre
Hernández también acusó a miembros del partido oficialista de vínculos con el narcotráfico. Señaló directamente al exdiputado Carlos Zelaya, quien habría sido grabado reunido con narcotraficantes para pactar el financiamiento de la campaña política de Xiomara Castro en 2013.
Asimismo, aseguró que un alto dirigente de Libre confesó que su caso fue producto de una negociación política.
“Ya basta de repetir la mentira de ‘12 años de narcodictadura’. El narco-video de Libre deja claro quiénes pactaban con los narcos para que usted ganara las elecciones de 2013 y yo las perdiera.
La cúpula de su partido y su gobierno han estado en hermandad con la narcodictadura de Venezuela”, aseveró.
El expresidente concluyó su publicación señalando que “la verdad está saliendo a la luz” y que es momento de que dejen de usar su nombre para desviar la atención y proteger la imagen de su gobierno y partido.


