La Unión Europea (UE) manifestó este martes su “preocupación” ante el llamado de la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y del titular del Congreso Nacional, Luis Redondo, para realizar un nuevo escrutinio de las elecciones generales celebradas el pasado 30 de noviembre de 2025.
El bloque comunitario instó a respetar la voluntad del pueblo hondureño expresada en las urnas.
En un comunicado, la portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior reiteró el apoyo de la UE al trabajo de las instituciones electorales hondureñas y a la proclamación oficial de los resultados por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), que reconoció a Nasry Asfura como presidente electo legítimo del país y confirmó los resultados finales para el Congreso Nacional y las elecciones municipales.
El bloque comunitario también condenó los actos de violencia contra actores políticos registrados en los últimos días y pidió garantizar una transición pacífica y ordenada.
“La voluntad del pueblo hondureño, claramente expresada a través del proceso electoral, debe ser respetada. Estamos deseando trabajar con el presidente Asfura y su administración”, señaló la UE.
El Parlamento hondureño aprobó el viernes pasado un decreto para realizar un nuevo escrutinio, impulsado por un reducido grupo de diputados del partido Libertad y Refundación (Libre). La iniciativa fue propuesta por Luis Redondo y sancionada por la presidenta Castro, quien el sábado pidió un recuento “voto por voto”, pese a que el CNE ya oficializó los resultados en diciembre.
El 18 de diciembre, durante una ceremonia de las Fuerzas Armadas, Castro había asegurado que respetaría los resultados del CNE.
Redondo, quien no logró ser reelegido como diputado, ha insistido en desconocer los resultados y advirtió que, si el CNE no realiza el nuevo conteo, el Congreso Nacional se encargará de hacerlo.
Algunas actas con inconsistencias fueron remitidas al Tribunal de Justicia Electoral (TJE), que tiene hasta el próximo 20 de enero para emitir un informe definitivo e inapelable.
La postura de la Unión Europea refleja la preocupación internacional por la estabilidad democrática en Honduras y subraya la necesidad de respetar los resultados oficiales para garantizar una transición institucional sin sobresaltos.


