La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, recordó este sábado la acusación formal que pesa desde 2020 contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, ahora capturado junto a su esposa Cilia Flores en una operación especial de las fuerzas estadounidenses en Venezuela.
En un mensaje publicado en la red social X, Bondi subrayó que ambos han sido acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York, en un proceso iniciado por un gran jurado en marzo de 2020.
Los cargos contra Maduro
Desde hace casi seis años, Maduro enfrenta cuatro cargos graves en la justicia estadounidense:
- Conspiración para el narcoterrorismo.
- Conspiración para la importación de cocaína.
- Posesión de ametralladoras y artefactos destructivos.
- Conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos contra EE.UU.
De acuerdo con la legislación estadounidense, estos delitos podrían acarrear penas que van desde veinte años de prisión hasta cadena perpetua.
Declaraciones de Bondi
«Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York», escribió Bondi, quien añadió: «Pronto se enfrentarán a todo el peso de la justicia estadounidense en territorio estadounidense y ante tribunales estadounidenses».
La fiscal general agradeció al presidente Donald Trump y al ejército por la operación de captura.
«En nombre de todo el Departamento de Justicia de Estados Unidos, quiero agradecer al presidente Trump por tener el valor de exigir rendición de cuentas en nombre del pueblo estadounidense, y un enorme agradecimiento a nuestras valientes fuerzas armadas que llevaron a cabo la increíble y exitosa misión para capturar a estos dos presuntos narcotraficantes internacionales».
Recompensa récord
Desde la imputación en 2020, el Gobierno estadounidense —que no reconoce a Maduro como presidente legítimo— incrementó la recompensa por información que llevara a su arresto de 15 millones a un récord de 50 millones de dólares, reflejando la prioridad de Washington en el caso.
La captura de Maduro y Flores se produjo en el marco de un ataque «a gran escala» contra Venezuela confirmado por el presidente Trump, quien aseguró que la operación se realizó «en conjunción con las fuerzas del orden de Estados Unidos».


