El expresidente hondureño Porfirio Lobo Sosa, declaró que el pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) no es responsable del caos ocurrido durante las elecciones primarias del pasado 9 de marzo.

Según Lobo Sosa, la responsabilidad recae en un oficial de las Fuerzas Armadas que no cumplió con su misión de trasladar las urnas a los centros de votación.
Lobo Sosa argumentó que el mandato constitucional de las Fuerzas Armadas incluye garantizar el libre ejercicio del sufragio mediante la custodia y transporte de las urnas.
Sin embargo, el expresidente sugirió que hubo un plan premeditado para entorpecer el proceso democrático, lo que debería servir como advertencia para las elecciones generales de noviembre.
El expresidente también señaló que ni el Poder Ejecutivo, ni la Secretaría de Defensa, ni el CNE tienen injerencia en la operatividad interna de las Fuerzas Armadas.
Por ello, considera que el oficial responsable debe ser interrogado para determinar si su incumplimiento fue intencional o resultado de órdenes superiores.
La situación pone de manifiesto la importancia de garantizar la integridad y la confianza en el sistema electoral hondureño.