
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, señaló este miércoles que para garantizar la seguridad de los hondureños se requiere reforzar las medidas en la lucha contra la criminalidad y expresó que “tenemos también que trabajar en la depuración de los operadores de justicia”.
Tras la aprobación unánime de los diputados del Congreso Nacional, el martes, de un paquete de reformas a la Ley del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Zambrano destacó que la política de seguridad tiene que ir fortaleciendo cada uno de los eslabones que participan en el combate de la criminalidad.
“Uno de los temas que se tenía que fortalecer es el manejo de los centros penales”, dijo el presidente Zambrano en entrevista al canal de televisión HCH, y agregó que “el trabajo coordinado va a evitar que existan errores”.
Con las reformas a la Ley del INP, el Poder Legislativo endureció el régimen de reclusión de miembros de grupos delictivos declarados como terroristas por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) el pasado 18 de septiembre.
Entre otras medidas, se implementará la interferencia electrónica de las comunicaciones de esos reclusos, y se limitarán y supervisarán las visitas de abogados y familiares para prevenir que les sirvan de canales de comunicación.
Además, los miembros de grupos declarados como terroristas serán recluidos en cárceles de máxima seguridad, aunque no hayan sido juzgados, según las reformas.
El presidente del Legislativo adelantó que “hay varias reformas que vienen en los próximos días: tenemos la reforma al Código Penal y Procesal Penal que se ingresó ayer y esperamos que la Corte (Suprema de Justicia) tenga la opinión de la nota que mandamos en dos o tres días”.
“Aparte de eso, tenemos también que trabajar en la depuración de los operadores de justicia. Les estamos dando la confianza, el apoyo y las herramientas, pero no podemos desconocer que hay que trabajar en la depuración de los operadores de justicia, (para establecer) si existe alguien vinculado a algunas acciones al margen de la ley”, expresó.
El jefe de la Cámara Legislativa refirió que el respeto a los derechos humanos es un tema que se abrirá con esas reformas.
“Si alguien se queja es normal; cualquiera puede alzar la voz si no le parece esta reforma, están los mecanismos. Pueden ir a la Corte Suprema de Justicia con recursos de inconstitucionalidad”, dijo.
Zambrano sentenció: “O se respetan los derechos humanos de los delincuentes o del pueblo hondureño. Eso es lo que tenemos que ver”.
No obstante, para el titular del Legislativo, solo con medidas contundentes y que realmente contribuyan a combatir a los criminales se obtendrán los resultados debidos.
El presidente del Congreso Nacional mencionó que ya está en marcha el traslado de reos entre centros penales a fin de acomodar a aquellos que no son de alta peligrosidad.
Este reacomodamiento permitirá habilitar 950 cupos en los centros para reclusos de alta peligrosidad.
Asimismo, en la primera reforma al Código Penal que realizó el nuevo Congreso Nacional está establecida la construcción de nuevas cárceles, cuyos espacios serán determinados por el CNDS.


