
Las protestas continúan creciendo en Paraguay luego del escándalo que rodea a Ueno Bank, entidad financiera señalada por presuntas irregularidades que habrían afectado a miles de ciudadanos. Decenas de manifestantes han salido a las calles de distintas ciudades para exigir transparencia en las investigaciones y la devolución de los fondos que aseguran haber perdido a raíz de la crisis bancaria.
La controversia escaló tras difundirse denuncias que vinculan al entonces presidente Santiago Peña con el banco, debido a su supuesta participación accionaria en la institución financiera. Las revelaciones provocaron una ola de indignación entre la población y aumentaron la presión política contra el mandatario, quien enfrentaba crecientes llamados para abandonar el cargo.
En medio de la crisis, Santiago Peña anunció su renuncia a la Presidencia de Paraguay, argumentando que su decisión buscaba contribuir a la estabilidad del país. No obstante, su salida no ha frenado las manifestaciones, ya que miles de paraguayos mantienen su exigencia de recuperar el dinero presuntamente afectado por el colapso y las denuncias relacionadas con la entidad bancaria.
Analistas consideran que el desenlace del escándalo será clave para restablecer la confianza de los ciudadanos en el sistema financiero y en las instituciones públicas, mientras los afectados esperan respuestas concretas sobre el destino de sus recursos.


