
Mientras las emergencias y salas de los hospitales públicos claman diariamente por insumos, medicamentos y aparatos clínicos, una valiosa donación enviada desde España permanecen estancadas y embodegadas sufriendo los estragos directos del sol y la lluvia en instalaciones de la Secretaría de Salud.
El viceministro de Salud, Ángel Eduardo Midence, optó por restarle peso a la situación al asegurar que la maquinaria se encuentra en buenas condiciones y que supuestamente existe un calendario para repartirla. Sobre los fármacos almacenados que habrían alcanzado su fecha de vencimiento, Midence justificó que la Secretaría de Salud maneja protocolos de descarte acumulados de largos periodos, abarcando no solo remesas del 2024, sino también de 2015 y 2010. “No podemos descartar un bien nacional solamente descartándolo”, argumentó.
Midence admitió las limitaciones para dar un veredicto certero sobre el estado actual de los insumos, señalando que “es muy difícil estar abordando esto sin estar en el lugar de los hechos”.


