El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, opinó este domingo que le “parece bien” que su secretario de Estado, Marco Rubio, sea mandatario de Cuba, en medio de un contexto de fuertes tensiones regionales.
“¡Suena bien para mí!”, escribió Trump en su red social Truth Social, al compartir una publicación de X del usuario @Cliff_Smith_1 que preveía que “Marco Rubio será presidente de Cuba”.
Advertencia a Cuba sobre petróleo y dinero venezolano
Momentos después, el mandatario estadounidense lanzó una advertencia directa al Gobierno cubano, señalando que la isla ya no recibirá más dinero ni petróleo de Venezuela, recursos que —según dijo— han sostenido al régimen cubano durante años a cambio de “servicios de seguridad” para los expresidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO O DINERO YENDO A CUBA-CERO! Fuertemente les sugiero que hagan un trato, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”, escribió Trump, sin precisar a qué tipo de acuerdo se refería.
Contexto tras la intervención en Venezuela
Las declaraciones se producen días después de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, el pasado 3 de enero, en la que fue capturado Nicolás Maduro junto a su esposa Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York para enfrentar acusaciones relacionadas con narcotráfico y terrorismo.
Trump ha señalado que entre las personas “a cargo” ahora de Venezuela está Marco Rubio, a quien la prensa ha descrito como “virrey de Venezuela”, sumando este rol a sus funciones como secretario de Estado, consejero de Seguridad Nacional y antiguo responsable de la USAID.
Marco Rubio y su papel en la política hacia Cuba y Venezuela
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha sido uno de los principales impulsores dentro de la Administración Trump de las acciones contra los gobiernos de Cuba y Venezuela, consolidando su influencia en la política exterior estadounidense hacia la región.
La operación denominada “Resolución Absoluta”, que depuso a Maduro, dejó un saldo de al menos 56 militares muertos, de los cuales 32 eran cubanos, según denunció el Gobierno de La Habana.
Las declaraciones de Trump y el protagonismo de Rubio en la política hacia Cuba y Venezuela reflejan un escenario de creciente tensión geopolítica, con advertencias directas a La Habana y un mensaje de que Washington podría enfocar sus próximas acciones en la isla caribeña.


