
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, visitó este viernes los módulos de máxima y alta seguridad del centro penitenciario de Támara, Francisco Morazán, acompañado por autoridades del sistema de justicia, seguridad y defensa, para verificar las condiciones de esas instalaciones destinadas al confinamiento de integrantes de estructuras criminales.
“Los diputados no vamos a descansar hasta que le demos paz y seguridad al pueblo hondureño”, expresó Zambrano tras la visita al Centro Penitenciario Nacional de Támara.
Durante el recorrido se informó que actualmente hay 110 privados de libertad en el módulo de máxima seguridad.
Asimismo, los dos módulos de alta seguridad tienen capacidad para albergar a 600 internos, distribuidos en 40 celdas.
La visita permitió revisar la infraestructura y los mecanismos de control, entre ellos la incorporación de escáneres corporales (body scanners) para la verificación de las personas y privados de libertad que ingresan a las instalaciones.
El presidente del Legislativo señaló que estos espacios están preparados para recibir a integrantes de maras, pandillas y otras estructuras criminales que sean capturados.
Zambrano describió que las condiciones de reclusión previstas incluyen vigilancia permanente, estancia de 23 horas y media dentro de las celdas y 30 minutos diarios para realizar ejercicios, sin comunicación con el exterior ni contacto con familiares.
“Desde el Congreso estamos apoyando a los operadores y desde el Congreso los diputados no vamos a descansar hasta que le demos paz y seguridad al pueblo hondureño”, expresó Tomás Zambrano.
El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Amador Lacayo, explicó que uno de los edificios cuenta con 20 celdas y capacidad para 720 privados de libertad.
Destacó que la infraestructura fue construida con materiales especiales antivandálicos, diseñados para ofrecer mayor resistencia y evitar daños.
Amador Lacayo recordó que la obra fue inaugurada en mayo pasado y agradeció el acompañamiento de las autoridades durante la supervisión.
“No solo son palabras, son hechos”, manifestó, al destacar las acciones que se desarrollan en el sistema penitenciario.


