Afganistán: mujeres borradas de la vida pública y atrapadas en crisis humanitaria
La ONU denunció que las mujeres afganas han perdido oficialmente todos sus derechos bajo el régimen talibán. Prohibidas de trabajar, estudiar y participar en la vida pública, enfrentan además violencia, desplazamientos y una crisis humanitaria que amenaza el futuro del país.
Las mujeres afganas han perdido oficialmente todos sus derechos bajo el régimen talibán, según denuncias recientes de la ONU. Prohibidas de trabajar, estudiar y participar en la vida pública, enfrentan además violencia, desplazamientos y una crisis humanitaria que amenaza el futuro del país.
Desde enero de 2026, las funcionarias fueron despedidas y dejaron de recibir salario. Más de un millón de niñas están privadas de educación secundaria y universitaria, mientras que los decretos también cerraron salones de belleza, retiraron libros escritos por mujeres y expulsan a quienes no usan chador de mercados y transporte público. Esta exclusión femenina ya cuesta al país más de 84 millones de dólares anuales y UNICEF advierte que Afganistán podría perder 25 mil maestras y trabajadoras sanitarias para 2030, debilitando aún más la educación y la salud.
La violencia en la frontera con Pakistán agrava el panorama. Bombardeos recientes en Kabul afectaron hospitales y dejaron decenas de muertos y heridos, entre ellos mujeres y niños. Más de 64 mil personas, la mitad mujeres y niñas, han sido desplazadas en zonas fronterizas y muchas reportan temor a explotación y falta de acceso a servicios básicos.
La comunidad internacional insiste en que sin la participación femenina Afganistán no podrá sostener servicios esenciales ni garantizar un futuro digno para su población. La ONU y UNICEF han reiterado que la eliminación sistemática de los derechos de las mujeres no solo borra a la mitad de la sociedad, sino que también hunde al país en una crisis humanitaria y económica de consecuencias irreversibles.


