La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), capítulo en Honduras de Transparencia Internacional, expuso a la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) la necesidad de que el país cuente con una estrategia anticorrupción articulada y efectiva.
Durante la reunión se analizaron los principales desafíos en materia de integridad pública, fortalecimiento institucional y estabilidad económica.
La ASJ subrayó que Honduras requiere un plan con objetivos claros, responsables definidos, plazos verificables e indicadores públicos que permitan medir avances reales.
Aunque el nuevo gobierno apenas inicia su gestión, la organización reiteró la expectativa de que se presente pronto una hoja de ruta anticorrupción clara, medible y respaldada por señales firmes de voluntad política.
El organismo enfatizó que la lucha contra la corrupción debe traducirse en decisiones concretas que garanticen independencia institucional, transparencia plena y sanciones efectivas sin selectividad.
En ese sentido, alertó que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúa siendo el principal foco de gran corrupción en el país, debido a su opacidad, contratos irregulares y millonarias pérdidas financiadas con recursos públicos.
La sociedad civil insistió en la necesidad de auditorías, reformas profundas y una revisión técnica de las decisiones estratégicas en el sector energético.
Finalmente, la ASJ recordó que Honduras no puede normalizar la corrupción como forma de gobierno y que la integridad en el ejercicio del poder es esencial para alcanzar desarrollo sostenible, servicios dignos y una confianza ciudadana renovada.


