Cifras de violencia infantil en Honduras revelan crisis nacional
La violencia contra niñas, niños y adolescentes en Honduras continúa siendo una de las problemáticas más graves y urgentes para la sociedad. Los informes más recientes del Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) revelan un incremento alarmante en las muertes por causas externas, reflejando un panorama que demanda respuestas contundentes de las instituciones y de la ciudadanía.
Durante el año 2025, se registraron 665 muertes de menores de 18 años por causas externas, lo que representa un aumento del 17.9% respecto a 2024. La mayoría de los casos corresponden a homicidios, seguidos por muertes no intencionales, suicidios y causas de intencionalidad no determinada. Este incremento elevó la tasa de mortalidad infantil y adolescente de 16.0 a 18.4 por cada 100,000 habitantes, una cifra que coloca al país en una situación crítica.
El primer semestre de 2026 confirma la tendencia preocupante: 298 muertes de niñas, niños y adolescentes entre enero y junio. Los eventos de tránsito encabezan las causas con 113 casos, seguidos por homicidios (74), accidentes (39), suicidios (36) y muertes de intencionalidad desconocida (36). Estos datos reflejan que la violencia y los riesgos en la movilidad siguen siendo una amenaza constante para la niñez hondureña.
El análisis territorial muestra que municipios como Santa Cruz de Yojoa, Distrito Central, Juticalpa y San Pedro Sula concentran la mayor incidencia de muertes en tránsito, mientras que los homicidios afectan principalmente a adolescentes de 10 a 17 años en zonas como Yoro y Juticalpa. En cuanto a los suicidios, más del 60% se relacionan con ahorcamiento o asfixia, con mayor incidencia en abril y en municipios como San Pedro Sula, Tela y el Distrito Central.
Las cifras también revelan que los hombres representan el 78.8% de las víctimas, mientras que las niñas alcanzan un 21.2%. Este patrón evidencia la vulnerabilidad diferenciada por género y la necesidad de políticas específicas que atiendan las realidades de cada grupo. Además, los datos sobre muertes no intencionales, como ahogamientos y asfixias, muestran que la falta de prevención y supervisión sigue cobrando vidas.
El Observatorio Nacional de la Violencia subraya que estas estadísticas no son simples números, sino historias truncadas que reflejan la ausencia de protección efectiva. La violencia contra la niñez y adolescencia es un fenómeno multidimensional que involucra factores sociales, económicos y culturales, y que requiere un abordaje integral desde la educación, la seguridad y la salud pública.


