La Secretaría de Salud confirmó este jueves la novena muerte a causa de la bacteria que provoca la tos ferina en niños. La víctima es un menor de tres meses procedente de Olancho que no contaba con el esquema de vacunación.
Con este deceso, ya se superan las cifras registradas en 2025, cuando se contabilizaron ocho muertes en todo el país.
El jefe de vigilancia de la Secretaría de Salud, Homer Mejía, explicó que la mayoría de los fallecimientos corresponden a bebés menores de 30 días y subrayó que estas muertes son prevenibles mediante la vacunación. Detalló que el menor no había recibido la primera dosis contra la tos ferina y que la madre tampoco fue vacunada durante el embarazo.
Mejía hizo un llamado urgente a los padres de familia y responsables de niños menores de cinco años para que acudan a los establecimientos de salud más cercanos y accedan a la vacuna, que es gratuita.
Asimismo, recordó que las embarazadas pueden aplicarse la dosis entre las 26 y 37 semanas de gestación, aunque en la práctica muchas no lo hacen.
El funcionario reiteró que la primera dosis contra la tos ferina se aplica a los dos meses de edad, seguida de la segunda a los cuatro meses y la tercera a los seis meses. Posteriormente se administran dos refuerzos: uno a los 18 meses y otro a los cuatro años.
La tos ferina, también conocida como pertusis, es una infección altamente contagiosa de las vías respiratorias. Sus síntomas iniciales son similares a los de un resfriado común, pero con el paso de las semanas se intensifican, generando una tos seca persistente y peligrosa para los menores.
Las autoridades sanitarias insisten en que la vacunación es la única herramienta efectiva para prevenir esta enfermedad, que ya ha cobrado la vida de nueve niños en lo que va del año, la mayoría recién nacidos.


