
Wilmer Cálix, dirigente de transporte, expresó que este rubro “vive golpeado” por la extorsión y ahora por incumplimientos de las autoridades hondureñas.
El transportista además mencionó que el Estado les adeuda cinco meses del “bono compensatorio de la tarifa que beneficia un millón de usuarios”, a la vez que indicó que este fue un compromiso que el gobierno firmó con este rubro.
“El sector del transporte tiene una posición y es que el bono compensatorio se le da al usuario y nosotros cobrar la tarifa real.
El dirigente detalló que “este rubro vive de rodillas, entre 30 y 50 millones de lempiras mensuales se pagan de extorsión, además, son entre 20 y 50 asaltos diarios los que hay en nuestras unidades de transporte a diario a nivel nacional. Es lamentable”.