La Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) atraviesa una crisis financiera con una deuda que supera los 70 millones de lempiras, según informó su actual director, Juan Manuel Gálvez, quien atribuyó el déficit a compromisos adquiridos en la administración anterior.
Entre los principales pasivos figuran más de 30 millones de lempiras por compra de insumos, además de obligaciones pendientes con instituciones como el Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados del Poder Ejecutivo (INJUPEMP), el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y el Servicio de Administración de Rentas (SAR).
El funcionario explicó que parte del endeudamiento está relacionado con la impresión del denominado “Libro del Golpe de Estado”, cuya proyección de ventas no logró cubrir los costos de producción.
Añadió que parte del papel utilizado fue importado desde Italia, lo que incrementó los gastos operativos, aunque la mayoría de proveedores fueron nacionales.
Gálvez también señaló que la institución experimentó un aumento significativo en su plantilla laboral, pasando de alrededor de 170 empleados a 282 en la actualidad, cuando las estimaciones internas indican que el número óptimo no debería superar los 180 trabajadores.
La administración analiza posibles ajustes para equilibrar las finanzas y mejorar la sostenibilidad operativa.
Sobre otros proyectos editoriales, como publicaciones relacionadas con el J-28 y el periódico Poder Popular, el director afirmó que aún se revisa la documentación disponible, ya que no se recibió un informe de transición detallado.
En ese sentido, la actual gestión trabaja en un diagnóstico integral para sanear la empresa y fortalecer la transparencia en el manejo de recursos públicos.
La situación de la ENAG refleja la necesidad de una reestructuración administrativa y financiera que permita garantizar su continuidad como institución estratégica en la producción editorial del Estado hondureño.


