
El ministro de la Secretaría de Energía, Eduardo Oviedo, confirmó recientemente que se han localizado muestras de petróleo en aguas nacionales, lo que ha motivado la planificación de un nuevo ciclo de investigaciones técnicas para esclarecer si el recurso se encuentra en volúmenes comercialmente rentables.
Esta iniciativa no parte de cero, ya que los archivos oficiales y las instituciones del sector público conservan antecedentes de prospecciones petroleras que datan de hace aproximadamente medio siglo, evidenciando un interés que ha persistido a lo largo de las décadas.
Hasta el momento, los intentos previos se habían apoyado en estudios sismográficos de dos dimensiones; sin embargo, las limitaciones de esta tecnología impedían obtener una perspectiva clara y profunda de las complejas formaciones geológicas ocultas bajo el lecho marino.
Como parte logística de este proyecto, se prevé la llegada al país de dos embarcaciones especializadas durante el mes de octubre, las cuales permanecerán operando en alta mar por un periodo estimado de dos meses para mapear minuciosamente el fondo oceánico.
Posteriormente, el cronograma contempla una fase de diez meses dedicada al análisis profundo de los datos, apoyándose en inteligencia artificial y herramientas informáticas avanzadas para calcular con precisión los volúmenes almacenados en el subsuelo marino.


