
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha encendido las alarmas económicas tras revelar los resultados de la LXXXIV Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, correspondiente a junio de 2026. Los datos oficiales exponen una realidad acuciante para miles de familias en el territorio nacional, evidenciando que la frágil recuperación económica enfrenta obstáculos estructurales severos que golpean de manera directa el bienestar ciudadano y la estabilidad de los hogares hondureños.
De acuerdo con las cifras presentadas por la institución, la fuerza de trabajo del país está compuesta actualmente por 4,085,577 personas. Del total de esta población económicamente activa, 3,795,263 ciudadanos se encuentran ocupados en distintas actividades productivas, mientras que la tasa de desocupación se elevó de forma preocupante hasta alcanzar el 7.1 %, lo que se traduce numéricamente en 290,314 personas que carecen de un puesto de trabajo y buscan activamente oportunidades.
Este repunte en el desempleo representa un incremento considerable frente al 4.9 % registrado en el período anterior, marcando un retroceso en los indicadores laborales, aunque se mantiene por debajo del pico crítico del 8.6 % reportado en el año 2021. Sin embargo, la verdadera dimensión de la crisis se amplifica al analizar la población que enfrenta problemas severos de empleo, la cual asciende a la impactante cifra de 2,077,483 personas que sobreviven en condiciones de subempleo o precariedad laboral.
El INE informó que el 61.1 % de los hogares hondureños se encuentra actualmente en condición de pobreza, una proporción que equivale a 1,702,006 hogares vulnerables, de los cuales un alarmante 53.7 % sufre los estragos de la pobreza extrema, careciendo de los recursos mínimos para cubrir necesidades básicas de alimentación y subsistencia.


